Capítulo 39. Ley ecuánime.
Gavrel.
Pese a que espero un rostro el cual llenar de plomo, el que aparece es el de la Salvaje que desvanece su sonrisa y baja mi cartera junto a un par de bolsas que carga en una mano enseguida al descubrir que le apunto directamente a la frente.
La mirada aterrorizada me atraviesa cual lanza que no puedo esquivar en esta situación.
Su rostro palidece y bajo el arma de inmediato al verla ahogar un grito con su propia mano.
Maldigo entre dientes el que sea una persona tan dramática la