El volante se sentía firme bajo sus manos, pero su mente no estaba del todo en la carretera. Conducía por inercia, siguiendo el flujo del tráfico sin pensar demasiado, mientras una imagen volvía una y otra vez, insistente, incómoda.
La cercanía de Damián.
No había sido nada nuevo. No realmente. No era como si fuera la primera vez que invadía su espacio o la miraba de esa manera. Se conocían demasiado bien para sorprenderse por algo así. Sabía exactamente cómo era él cuando quería provocar, c