Y así, sin darles realmente espacio para detenerlo, todo se puso en marcha. El anuncio del compromiso salió primero como una filtración discreta… y en cuestión de horas ya estaba en todas partes. Portadas, titulares, redes, comentarios. El nombre de Damián Moreau volvió a ocupar el centro de atención, pero esta vez no por negocios ni por campañas, sino por algo mucho más personal. El hombre más codiciado, el que nunca se detenía, el que nunca se comprometía… finalmente sentaba cabeza. Y no con cualquiera. Con Meivi Villaseñor. La noticia no solo sorprendió, sacudió. Dos nombres fuertes, dos mundos que se conocían demasiado bien… y no precisamente por buenas razones. Pero eso, para la prensa, lo hacía aún más interesante. La celebración se organizó con una precisión casi quirúrgica. Nada quedó al azar. Cada detalle fue supervisado, aprobado, perfeccionado. Y el lugar elegido no fue casualidad: Hotel de Russie, en pleno corazón de Roma, uno de los espacios más exclusivos y discretamen
Ler mais