Capítulo XIV
Maximiliano
Después de que Camila se fue, me dirigí a mi despacho sin mirar atrás, sin darle importancia a la fiesta. Llegué y cerré la puerta tras de mí. Scarleth y mi madre insistían en que les abriera, pero yo estaba furioso, confundido por la mirada que Camila me había lanzado. ¿Cómo podía decir que la engañé, si había sido ella quien me traicionó? Lo que me llenaba de coraje era su confianza al decir que no me había engañado. Golpeé la mesa y tomé una botella que tenía a la man