Cuando el sol comenzó a esconderse en la tarde, decidimos detenernos y pedir algo para comer. Personalmente, no era fanática de la pizza, porque como era intolerante a la lactosa, no podía comer nada que tuviese queso. Pero Máximo pidió una pizza vegana para mí y una normal para él y ese detalle me sorprendió. Yo jamás le había contado sobre ese pequeño detalle.
— ¿Cómo sabes que no como pizza normal?
—No te diré nada— me dijo riéndose de mí.
—Quieres guerra ¿eh? — me lancé sobre Máximo y comen