Cuando terminamos de limpiar, decidí ir a sentarme a tomar un poco de sol en la terraza. Me gustaba la vista que había ahí. El prado extenso y las montañas a lo lejos me daban una sensación de tranquilidad que me gustaba mucho. Con Arthur nos sentábamos durante horas a ver ese paisaje en las tardes de verano. La brisa fresca de la tarde de aquel clima era refrescante. A veces cenábamos en la terraza todos juntos y nos quedábamos hasta tarde conversando y riendo de todo un poco. Extrañaba esas j