La semana siguiente, había sido caótica en la oficina, tanto para Máximo como para mí. Teníamos muchas cosas que hacer y que dejar listas, porque el viernes habíamos quedado de acuerdo con Milly y Henry, para ir a dejarlos al aeropuerto después de la hora de almuerzo. Por lo tanto, debíamos dejar todos los pendientes resueltos durante esa semana.
Por otro lado, le había pedido a Máximo que se quedara en casa conmigo. Él estaba muy emocionado, porque siempre había querido dormir conmigo en mi ha