Cuando mis padres se enfurecieron conmigo, por el supuesto secuestro del idiota con el que mi hermana se veía, fue el día más triste de mi corta existencia. Estuve varios días sin procesar bien todo lo que estaba ocurriendo. Yo solo había defendido el honor de mi hermanita, no entendía por qué me estaban castigando.
Estuve muchos años enojado con mis padres, con la vida, con todo. Tenía tanta rabia acumulada, que estaba cegado por el odio. Pero cuando Ivanna apareció en mi vida, fue como un ray