El tour iba a durar todo el día y haría algunas paradas en ciertos lugares para comprar comida o recuerdos de la Patagonia. En un punto, nos bajamos donde había un negocio local justo en la frontera con Argentina. Estábamos maravillados de cómo era la Patagonia. El último rincón del mundo. Nos sacamos demasiadas fotografías, en todas las poses y con todas las caras que uno podía hacer. Y claramente, no faltaron las fotografías en pareja. Dándonos besos, solo abrazados, sonriendo felices. Con la