Así pasaron las semanas, entre conversaciones, desayunos, almuerzos y cenas todos juntos en la casa. Fines de semana con sus hermanos y sobrinos, mucho sexo en las noches y en las mañanas. Vivía en un cuento de hadas y temía despertar en cualquier momento de ese sueño tan hermoso que me estaba regalando la vida.
Una semana antes de volver a mi último año en la universidad, regresaron mis amigas de sus vacaciones. Decidimos juntarnos el domingo anterior a comenzar las clases, porque el lunes ser