Ese día todo fue tranquilo a pesar de que los bebés lloraban para pedir su comida, pero enseguida se dormían. Nuestra hija Dessy estaba muy feliz, porque a parte de tener a su padre, cuidaba con cariño a sus dos hermanos, estaba muy ilusionada con ellos. Por la noche y después de que nuestros hijos estuvieran dormidos, Mario y yo entramos en nuestro dormitorio, entré en el cuarto de baño para ducharme, entrando detrás de mi Mario.
—- ¿Cuándo nos casamos? ¿Te parece bien, cuando Dessy salga de s