Capítulo 22: La espera casi... Termina.
—Dante, yo… —Puse mis manos en su pecho tratando de alejarlo; no puedo pensar racionalmente si está tan cerca de mí.
—Piccola, no es el momento. —Volvió a besarme con pasión; nuestras lenguas se encontraron y reconocieron.
«Por un momento pensé en dejarlo pasar. ¿Qué es lo peor que podría pasar?
No… no… definitivamente no».
—Escúchame —volví a alejarlo.
—Te escucho —sonrió, pero sé que está molesto. Empezó a mover sus dedos sobre mi clítoris.
«Noooo… gemí y me retorcí. No puede hacer las cosas más complicadas».
—Yo no planifico —gemí, y sentí cómo sus dedos se alejaron de mí. Abrí los ojos. —Hace más de cinco años que no tengo ninguna relación con ningún hombre y, en este momento de mi vida, no planeo ser mamá, ni arriesgarme.
—Figlio di puta… —Se alejó un poco de mí y, sin soltarme, besó mi frente—. No pensé en esto en ningún momento.
Asentí.
—Es tonto, ¿no? Porque sabíamos que en esto íbamos a terminar.
Cogió mi cara y se acercó.
—Estar dentro de ti en este momento es lo que más des