Capítulo 22: La espera casi... Termina.
—Dante, yo… —Puse mis manos en su pecho tratando de alejarlo; no puedo pensar racionalmente si está tan cerca de mí.
—Piccola, no es el momento. —Volvió a besarme con pasión; nuestras lenguas se encontraron y reconocieron.
«Por un momento pensé en dejarlo pasar. ¿Qué es lo peor que podría pasar?
No… no… definitivamente no».
—Escúchame —volví a alejarlo.
—Te escucho —sonrió, pero sé que está molesto. Empezó a mover sus dedos sobre mi clítoris.
«Noooo… gemí y me retorcí. No puede hacer las cosas