Nikolai se puso de pie y caminó hacia una gran estantería que cubría un lado de la pared de su oficina. Con un movimiento practicado, tiró de un libro grueso encuadernado en cuero viejo. De repente, se escuchó un suave clic mecánico y la estantería se desplazó lentamente, revelando una puerta de acero oculta.
Anna contuvo el aliento. Su corazón latía con fuerza. Es ahora, pensó. Estaba segura de que detrás de esa puerta encontraría servidores secretos, fajos de dinero en efectivo o documentos