Chivo expiatorio.
Maximiliano no podía procesar como Blas, es un hombre tan siniestro que utilizaba a su propio nieto Maikel Sued como chivo expiatorio; le había echado toda la culpa de lo ocurrido al muchacho, inventando una historia muy rebuscada, pero que fue considerada por los jueces como un argumento aceptable para dejarlo en libertad.
Ambos veían los noticieros y no podían dejar de ver la sonrisa de triunfo en la cara de Blas cuando iba saliendo del estrado y por más que los periodistas le hacían pregunta