Kael.
El aire estaba impregnado con la esencia de Celeste, pero había algo más… de repente me llegó un aroma nuevo, fue tan poderoso que me aceleró el corazón. Era lo que tanto estuve esperando durante esos días, desde que vi a Celeste vomitar por su comida favorita.
—Ya puedo sentirlo… —susurré.
Mi cuerpo respondió antes de que pudiera darle sentido, y el impulso de encontrar a Celeste se volvió una necesidad inmensa para mí.
La emoción me carcomía por dentro. Era una mezcla de ansiedad, f