Narrador.
En lo más profundo del bosque, lejos de toda civilización, había una mansión que pertenecía a la reina vampira de un clan que se formó hace algunos años.
Scarlet se mordió una uña con frustración al ver que su hija tardaba tanto en recuperarse, era la primera vez que la dañaron tanto. Pasaron semanas desde su reencuentro con Kael, y Samanta estaba inconsciente en una cama.
—He gastado toda mi magia en ti, Samanta, no puedes morir o quedar en coma, te lo prohíbo —masculló, con los di