Celeste.
Unos días después.
No sé en qué momento exacto comenzó todo, pero lo supe cuando vi a Nolan entrar a la sala con una libreta, una pluma… y cara de pánico.
—Necesito ayuda —dijo, sin saludar.
Kael alzó una ceja desde el sofá, donde estaba leyendo un libro de cuidado para bebés (sí, en serio.)
—¿Te persigue alguien? —pregunté, ya que Kael lo ignoró y siguió en lo suyo.
—Peor —confesó, usando su mano de abanico para echarse aire—. Quiero pedirle matrimonio a Nuria.
Yo, que estaba toman