Capítulo 135: Íntimo

Celeste.

La noche siguiente fue más tranquila.

Después de la odisea de Kael con las fresas, que por cierto, estaban deliciosas, nos quedamos dormidos abrazados, con su brazo rodeando mi cintura y su respiración cálida en mi cuello. Me desperté antes que él, algo raro, y me quedé observándolo mientras dormía.

Nunca pensé que ver a alguien dormir pudiera ser tan reconfortante.

Cuando abrió los ojos, me sonrió con esa expresión suave que solo me mostraba a mí.

—¿Estás bien? —preguntó, acariciándo
Continue lendo este livro gratuitamente
Digitalize o código para baixar o App
Explore e leia boas novelas gratuitamente
Acesso gratuito a um vasto número de boas novelas no aplicativo BueNovela. Baixe os livros que você gosta e leia em qualquer lugar e a qualquer hora.
Leia livros gratuitamente no aplicativo
Digitalize o código para ler no App