61. Elige con amor.
La luz se desvaneció tan rápido como había llegado, como un suspiro brillante que rasgó el velo entre mundos. El silencio que siguió no era natural. Era denso, reverente… como si el tiempo mismo se hubiera detenido a observar.
Isolde abrió los ojos con el corazón desbocado, aún embriagada por el eco de la batalla, espera do ser atacada por Evelyn, pero ella no estaba alli.
La caverna, con su humedad, su violencia, los recuerdos que tanto le habían dolido y su olor a sangre, ya no existía. No q