Capítulo 20. Un monstruo sin corazón.
Ziola estaba entre la espada y la pared, no sabía qué hacer, porque temía de las consecuencias que eso pudiera acarrearle, porque cuando Enzo viera a Nicol y se enterara de que había sido ella quien la había llevado, no iba a tener compasión, pero también le había tomado suficiente cariño a la joven, y temía que de no llevarla, cumpliría con la amenaza de ir con Gia y que esta le causara daño y si lo lograba no solo iba a tener que enfrentar a Enzo por no haberla protegido, sino el peso de su p