Capítulo 18. La esposa de Il diavolo.
Cuando Enzo salió al patio, los hombres y mujeres a su cargo se quedaron boquiabiertos, sin saber qué decir, él más impresionado de todos pese a conocer más que a todos fue Giorgi.
—¿Qué carajos te hiciste? —le preguntó.
—Ella se rapó la cabeza molesta, diciendo que yo quería verla horrible, la bruja esa no tiene idea de que luce… endemoniadamente tentadora —dijo con un suspiro.
—¿Y ahora que pretendes hacer? —inquirió el hombre.
—Da órdenes que traigan máquinas de afeitar… todos tendrán que ra