Capítulo 17. Ya lo verás
Nicol no podía creer lo que le había hecho, su cabello era lo más preciado para ella, siempre se lo había cuidado con esmero y jamás lo creyó capaz de semejante barbaridad, le parecía lo más cruel que podía hacerle, no podía controlar la rabia que bullía con fiereza en su interior.
—¡¿Cómo pudiste?! —lo increpó ella sin ocultar su desagrado.
—¿Por qué te enojas? Te hice un favor a ti y me lo hice a mí… ¿Acaso no te has dado cuenta de que todos vienen y te halan por los cabellos y te arrastran,