51. Él me salvó.
— ¿Dónde está mi hijo? — la pregunta salió de la garganta de Elena como un trozo de vidrio roto, áspera, cargada de un pánico que le raspaba por dentro.
— Rosa lo recogió del colegio hace una hora — Julián cerró la puerta a sus espaldas, un golpe seco que dejó el mundo entero fuera — Se lo llevó al nuevo apartamento que conseguí en Brooklyn. Nadie los puede localizar allí, Elena. El niño está seguro.
Elena soltó el aire en un suspiro largo que le quemó los pulmones. Liam estaba a salvo. Por un