—Ella es mía. De aquí no va a salir sin que yo…
—¿Se lo autorice? —la pregunta de Gaspar llegó con una burla clara, incluso combinada con una sonrisa irónica—. Los colibríes no sobreviven en jaulas, no importa si están revestidas en oro y diamantes.
Dio un nuevo paso hacia él.
—Tus enemigos son los Halloway…
—¡Ella es la única Halloway que ha quedado! —Ares defendió a gritos.
—Y sabes bien por qué. Tú conoces la verdad. Conoces lo que Angelina y Maurice Halloway hicieron. Cómo se valieron de la