—Papá me hizo un comentario sobre eso.
—La última propiedad que la inmobiliaria vendió fue al mismo Ares, y él ha sido el único cliente fuerte y grande que se ha tenido en tres años. Tres —le mostró los dedos, logrando el ceño fruncido en ella—. Las ganancias han ayudado a mantenernos a todos, incluyéndote, pero ahora mismo estamos a un paso de la quiebra. Federico me lo confirmó, y él hablará contigo cuando te vea. Esta es una oportunidad que no solo te beneficia a ti, también a tu familia,