Julieta
No me había dado cuenta de que podía convocar a extraños con la mente, pero después de mentirle al guardia sobre un hombre corriendo por el patio, parece que he convocado a uno a mi habitación. Lleva un uniforme gris de catering, pero no parece que haya venido a servirme tiramisú.
–Agáchate –grita, pero yo ya estoy varios pasos adelante.
Ruedo por el suelo, intentando agarrar el arma como si estuviera en una película de acción, pero mi intento heroico se ve frustrado cuando el catering