KEILY
Marcello me ha mantenido en su dormitorio la mayor parte del tiempo que he estado aquí. No ha pasado tanto, no realmente, pero nunca me he sentido más prisionera en toda mi vida. Incluso en las cárceles, los reclusos pueden salir o interactuar entre ellos. Supongo que me siento más como un ave exótica en una jaula demasiado pequeña, a la que solo visitan y tocan cuando su captor lo considera apropiado.
Me ha dejado algunos libros para leer mientras él se ocupa de mantener su empresa crimi