El silencio que quedó entre ellos no fue incómodo. Fue expectante.
Stepfanny no se apartó. Tampoco avanzó de inmediato. Permaneció allí, tan cerca que podía sentir el calor del cuerpo de Andrei atravesando la tela, mezclándose con su propia respiración agitada. Todo lo que había ocurrido minutos antes seguía suspendido en el aire, como una pregunta sin respuesta.
Andrei fue el primero en moverse.
No con prisa. No con dominio declarado.
Con una calma extraña, casi contenida, que a ella le pareci