Mundo de ficçãoIniciar sessãoStefan
Llegamos al restaurante más exclusivo de la ciudad. Las puertas de cristal se abrieron ante nosotros, revelando un salón amplio y sofisticado con paredes adornadas por obras de arte originales y lámparas colgantes que esparcían una cálida luz dorada. El suave murmullo de conversaciones refinadas se mezclaba con el delicado tintineo de copas de cristal.Nada más poner un pie en el vestíbulo, un hombre de cabello canoso perfectamente peinado y un traje oscuro impecable






