Mundo ficciónIniciar sesiónMorgan
Me vestí con mi ropa habitual tan rápido como pude, sin querer pensar demasiado en la extraña mezcla de emociones que aún burbujeaban en mi pecho. Cuando finalmente abrí la puerta y salí del probador, Stefan estaba ahí, esperándome con esos ojos grises que parecían querer atravesarme.Su expresión fue un espectáculo. Había impaciencia, claro. Pero también algo más. Algo que me hizo sentir como si hubiera ganado una pequeña pero importante victoria.—¿Por qué






