Mundo ficciónIniciar sesiónSu voz no era imperiosa, pero tenía una firmeza que no dejaba espacio para un rechazo fácil. Seraphine tomó el pan con lentitud, más para romper el intercambio de miradas que por verdadero apetito.
Mientras partía el pan en trozos pequeños, Alaric se dio la vuelta y caminó hacia la puerta.
--Descansa antes de la tarde. La lluvia se calmará al caer el sol. Tal vez el aire se sienta má







