65

—Entonces —dijo Alaric con suavidad— déjame velar hasta que te duermas.

Seraphine no respondió. Sus ojos se cerraron lentamente, su respiración se volvió tranquila, y el mundo oscuro que la rodeaba pareció un poco menos amenazante. Por primera vez en mucho tiempo, durmió no por agotamiento, sino por sentir seguridad.

Alaric la observó, con ternura y determinación. Sabía que la sombra de Kaelith a&ua

Sigue leyendo este libro gratis
Escanea el código para descargar la APP
Explora y lee buenas novelas sin costo
Miles de novelas gratis en BueNovela. ¡Descarga y lee en cualquier momento!
Lee libros gratis en la app
Escanea el código para leer en la APP