Mundo ficciónIniciar sesión—Entonces —dijo Alaric con suavidad— déjame velar hasta que te duermas.
Seraphine no respondió. Sus ojos se cerraron lentamente, su respiración se volvió tranquila, y el mundo oscuro que la rodeaba pareció un poco menos amenazante. Por primera vez en mucho tiempo, durmió no por agotamiento, sino por sentir seguridad.
Alaric la observó, con ternura y determinación. Sabía que la sombra de Kaelith a&ua







