Mundo ficciónIniciar sesiónSeraphine dejó el rollo sobre la mesa, presionándolo con la punta de los dedos. —Dos señales en una sola mañana. Las marcas de garras en la piedra, y los cuerpos sin corazón. Esto no es un mensaje al azar, Alaric.
—No —asintió él—. Es un anuncio.
Evelyne tragó saliva. —¿Un anuncio… de qué?
Alaric la miró, sus ojos reflejando la sombra de la noche que se avecin







