Juego de roles.
Mi hermosa Moritas había tenido su encuentro con ese hijo de putas y después de salir de ahí estuvo un poco pensativa esa semana. Sabía que había sido difícil todo lo que pasó en esa celda en la cárcel y lo habíamos conversado, pero entre la locura de ese tipo y la recuperación de su hermana no quedaba mucho por discutir, como le dije, estaría para ella, aunque sea para estsr ahí.
Esperaría a que ella decidiera contarme todo lo que la acongojaba y ser su remanso en ese mar tempestuoso.
El día d