Una terapia para el Ceo.
—Deja de pasearte como un león enjaulado, James y disfruta de este día — me dice entre risitas Russell, mientras arregla mi corbata.
—Se ven tan bellos así, me estoy poniendo celoso.
—Aaron…
Exclamamos los dos y yo lo miro furioso, mientras Ethan, Jex y Thomas se ríen del desubicado de mi amigo.
Y, por fin, ha llegado el día más esperado. Hoy, es el día de nuestra boda.
Estamos en la habitación que el hotel preparó para “el novio” y sus padrinos, porque sí, a falta del idiota de mi hermano que