Capítulo 37
Irina aún no se había acostumbrado a la idea de vivir bajo el mismo techo que Leone Miles. La casa era hermosa en su totalidad con la luz del Sol, con ventanales amplios, jardines cuidados y detalles que gritaban lujo en cada rincón. A pesar de todo, ella no olvidaba su posición: seguía siendo una asistente y eso no cambiaría solo porque ahora llevaba un anillo en el dedo.
Esa mañana, mientras la luz del sol entraba tímidamente por las cortinas de su habitación, Irina se arregló c