Capítulo 56
El domingo amaneció con un clima sereno y una tranquilidad que parecía demasiado perfecta para durar todo el día. En el jardín de la finca Miles, el desayuno familiar se desarrollaba con risas y complicidad. Gail corría entre los arbustos con las hermanas menores de Leone, Alana y Mari, mientras Irina servía jugo en los vasos de los niños y Leone conversaba con su madre al otro extremo de la mesa. Todo era armonía, hasta que el timbre sonó, dando a entender que alguien más había lle