Capítulo 55
Leone salió del despacho con Irina tomados de la mano. Su expresión seguía tensa, pero había en sus ojos una chispa de alivio y satisfacción Irina, por su parte, caminaba en silencio, digiriendo todo lo que acababa de escuchar. La confesión del abuelo Auguste y del señor Maurizio la había descolocado por completo, pero al mismo tiempo, algo dentro de ella se los agradecería. Es que todo tenía sentido ahora, las miradas inquisitivas entre ellos, la aparente hostilidad inicial... tod