Punto de vista Marcelo
—Señor, señor...
—¡SEÑOR! — el grito de Neila me sacó de mis pensamientos.
—Neila, ¿por qué siempre estás gritando? ¿Todo está bien?
—Marcelo, los últimos días te he visto muy distraído, has descuidado demasiado las tareas en la empresa. ¿Qué está pasando?
Me quedé en silencio, me aflojé la corbata y me dejé caer en mi silla.
—Estamos en crisis, Neila. La compañía está al borde de la quiebra, y realmente no sé qué ocurrió. De repente, se hicieron desvíos de dinero, nuest