Sentí cómo mis ojos se iban a salir de la cuenca de mis ojos al escuchar la propuesta de matrimonio de Zayd. Supuse que era una broma, así que comencé a reír a carcajadas mientras sostenía mi estómago que empezaba a doler debido a la fuerza con la que reía.
—Buena broma, por poco me la creo completita.
—No es una broma —él se puso totalmente serio y se puso de rodillas frente a mí —¿Quieres ser mi esposa, Kany?
El anillo en esta ocasión era diferente, era un poco más sobrio. Tenía una argolla f