Zayd se quedó a solas con ella cuando Gianluca fue llevado a su habitación. Se sentó despacio junto a su cama, como si tuviera miedo de romperla con solo acercarse.
—Quise hacerlo yo —dijo, mirando al suelo—. Pero Pelin no me dejó. Mi sistema, mi cuerpo, todo… no era el adecuado.
Kany no respondió.
—Él fue más fuerte —continuó—. Más valiente. Más libre para hacerlo.
Ella cerró los ojos.
—No quiero comparar a nadie —susurró—. Estoy cansada de elegir entre dos hombres buenos.
Zayd la miró. Se inc