El equipo médico acababa de terminar una batería de exámenes. Kany estaba débil, con fiebre intermitente y color amarillento en la piel. Su cuerpo no respondía como se esperaba a las inyecciones de células madre. La mejora había sido temporal… y ahora, el declive era evidente.
Pelin, con los resultados en mano, citó a Zayd y a Kany a una reunión reservada.
Zayd llegó primero, con el rostro tenso y ojeras profundas. Kany entró empujada en silla de ruedas por Gianluca, que no se despegaba de ella