Pude ver la tensión en los ojos de Kany. La mujer que se encontraba delante de ella se notaba que era distinguida y cada cosa que tenía encima se veía demasiado costosa.
—¿Acaso te piensas quedar callada? Pensé que te ibas a sentir feliz al verme después de tantos años.
—No tengo nada que decirte, ahora te pido que me dejes tranquila y te vayas —el tono de Kany fue tranquilo, pero podía percibir el nerviosismo en ella —. Y no deseo que nadie se dé cuenta de que me encuentro aquí, ¿Lo has entend