Rocío fue corriendo en dirección a Gianluca, él todavía respiraba con un poco de dificultad y mantenía sus ojos abiertos. Ella tomó la mano de aquel hombre que se suspendía en el aire como si esperara la suya.
—Gianluca, trata de resistir —los ojos de Rocío se comenzaron a llenar de lágrimas —. Vamos, no puedes irte. Tienes toda una vida por delante.
—Rocío, perdón por no poder cumplir con lo que prometí —la sangre salió de la boca de Gianluca —. En serio que quise hacerlo todo, pero tal como l