Miré a Maryam un tanto sorprendida. ¿En serio esto había pasado realmente o solamente eran negocios locos que mi amada cuñada me decía?
—¿De qué hablas, Maryam?
—Que mi hermano te ha amado desde que tengo uso de razón, que quiso salvar a tu madre, pero no pudo. Incluso llegó a comprar todas las pinturas que tú trabajaste para poder cubrir tus gastos, las tiene bajo llave desde que tú viniste a la casa.
—Cariño —tomé su rostro entre mis manos —, necesito que me digas más claramente lo que estás