Elias estaba sentado inclinado sobre el teclado, con la tenue luz de la pantalla iluminando su rostro. Tecleaba frenéticamente, acercándose a su objetivo mientras sorteaba cortafuegos y cerraduras cifradas. Lo había hecho miles de veces, pero esta vez era personal.
Pensó: «Solo una capa más», mientras revisaba las líneas de código, y la tensión aumentaba con cada segundo que pasaba. La emoción de la búsqueda y el horror de lo que podrían encontrar se mezclaban. Esta podría ser la respuesta a to