"Mamá", rió la bebé, y sus manitas se extendieron para tocar el rostro de su madre.
La sonrisa de Juniper se ensanchó al agacharse y besar a la pequeña en la frente. "He extrañado esto", dijo con la voz cargada de tristeza. La guerra fue dura, pero momentos como este —tranquilos, serenos y llenos de amor— se sentían como lo mejor del mundo.
Callum se sentó en el césped detrás de ellos, observando en silencio a las dos personas más importantes de su vida. Miró a Juniper un buen rato mientras ell