—No me romperás —dijo Juniper con voz firme a pesar de la oleada de terror que amenazaba con desgarrarle el pecho.
Los labios de Rhett se curvaron en una sonrisa cruel. "No tengo por qué hacerte daño, Juniper. Solo necesito verte retorcerte." A Juniper no le gustó lo tranquila, calculadora y demasiado segura que sonaba su voz.
Enderezó los hombros y no mostró ningún miedo. "Estoy aquí porque ya no quiero huir de ti."
Rhett entrecerró los ojos al mirarla. "¿Crees que puedes con esto, verdad?"
Ju