"Ahora", dijo con voz temblorosa pero firme. "Hoy es el último día".
Juniper asintió. Tenía el rostro sucio y sudoroso, pero sus ojos eran tan feroces como los de él. Avanzaron juntos, abriéndose paso a través de las últimas líneas enemigas con una precisión letal. Pero Rhett, su verdadero objetivo, seguía ahí fuera.
Callum vio algo moverse por el rabillo del ojo. Rhett. Al otro lado del campo de batalla, rodeado de sus leales seguidores. Cuando los dos hombres se miraron, el aire pareció espes