Juniper entró en la habitación; sus pasos ligeros, pero su presencia inconfundible. Se quedó de pie junto a él y contempló el paisaje lejano. "Tranquilo", susurró en voz baja, poniéndole la mano en el brazo.
"He estado pensando", dijo Callum con voz distante, como si las palabras surgieran de un profundo pozo de pensamientos pesados. "Es hora".
Juniper ladeó la cabeza, sintiendo la pesadez de lo que decía. "¿Hora de qué?"
Dejó escapar un profundo y cansado suspiro que parecía transmitir todos l